Conectarse
Buscar
Últimos temas
» El foro en si, el mensaje final y una moralejapor JMB GISOKA Mar Mar 27, 2012 12:22 am
» dios comportense como humanos.
por Darkness668 Vie Mar 02, 2012 4:04 pm
» Se acabó!!
por Chini Miér Feb 29, 2012 5:29 pm
» todo volvio a la normalidad ??
por JMB GISOKA Mar Feb 28, 2012 11:13 pm
» :3 las cosas como son...
por Phantom x3 Mar Feb 28, 2012 9:58 pm
» Pero qué es lo que ha pasado en DM???
por Chini Lun Feb 27, 2012 11:14 pm
» Buenos Dias
por JM8 GISOKA Lun Feb 27, 2012 12:10 am
» Buenos Dias
por JM8 GISOKA Lun Feb 27, 2012 12:09 am
» Buenos Dias
por JM8 GISOKA Lun Feb 27, 2012 12:09 am
¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado :: 1 Motor de búsquedaNinguno
La mayor cantidad de usuarios en línea fue 10 el Miér Dic 28, 2011 2:48 am.
Fallen Angel Production~Reclutamiento~
Página 1 de 2. • Compartir •
Página 1 de 2. • 1, 2 
Fallen Angel Production~Reclutamiento~

Fallen Angel Production

Somos un grupo de creacion de juegos de Maker VX, nos especializamos en reforzar los proyectos de los miembros entre nosotros, para hacer que los proyectos de los integrantes sean increibles

*Dopelganger (ya me conocen :3)
*Roxas, ejemplos de trabajos:
- Spoiler:


*Ronalemol (Writer estrella)
*GoldenTammer, ejemplos de trabajos:
- Spoiler:




Grafistas:
- intrucciones:
- Deberan mostrar su trabajo en este post y seran evaluados
Scripter:
- intrucciones:
- Deberan mostrar algun script que hayan hecho y sus avanzes en RGSS2
Artis(Dibujador)
- intrucciones:
- Deberan mostrar algunos de sus dibujos hechos
Writer:
- intrucciones:
- Debera crear una historia para este post, alguna novela corta

De momento ninguno, pero se planean algunos ;3
===========================
Espero que alguien se anime a formar parte de Fallen Angel
~bye y sigan makeando
PD: Este grupo de desarrollo es solo de Maker VX (quizas en un futuro lejano de VX ACE)
____________

Blog de Recursos y desarrollo Maker DD


Dopelganger- Experto

- Mensajes: 88
DragCoins: 165
Re: Fallen Angel Production~Reclutamiento~
Nueva actualizacion
tenemos mas miembros y tambien hemos desarrollado el blog en fase beta
http://fallenangelprodutcion.blogspot.com/
tenemos mas miembros y tambien hemos desarrollado el blog en fase beta
http://fallenangelprodutcion.blogspot.com/
____________

Blog de Recursos y desarrollo Maker DD


Dopelganger- Experto

- Mensajes: 88
DragCoins: 165
Re: Fallen Angel Production~Reclutamiento~
Wooow... me gustaria inscribirme pero no se de que xD....
cual es la diferencia entre
dibujador y grafista.. cuando respondan decidier
cual es la diferencia entre
dibujador y grafista.. cuando respondan decidier
Invitado- Invitado
Re: Fallen Angel Production~Reclutamiento~
grafista trabaja en photoshop
solo con pixel
el artist
lo hace pero con pincel, ademas los dibujos son a mano
solo con pixel
el artist
lo hace pero con pincel, ademas los dibujos son a mano
____________

Blog de Recursos y desarrollo Maker DD


Dopelganger- Experto

- Mensajes: 88
DragCoins: 165
Re: Fallen Angel Production~Reclutamiento~
tonces quiero ser grafista de pixel... dime mas o menos que dibujo hago (No soy muy bueno pero que cuesta intentar)
Invitado- Invitado
Re: Fallen Angel Production~Reclutamiento~
quiero que hagas un chara:

pero solo el frame de mirando hacia adelante

pero solo el frame de mirando hacia adelante
____________

Blog de Recursos y desarrollo Maker DD


Dopelganger- Experto

- Mensajes: 88
DragCoins: 165
Re: Fallen Angel Production~Reclutamiento~
Perdon la demora aqui esta.. puedo seguir retocando.. pero bueno xD

tambien hago otras cosas como objetos si quieres mira:
Este es un edit... estaba normal y lo zombiefique

Este es uno de mis favoritos

Un motel.. digo digo un hotel


tambien hago otras cosas como objetos si quieres mira:
Este es un edit... estaba normal y lo zombiefique

Este es uno de mis favoritos

Un motel.. digo digo un hotel

Invitado- Invitado
Re: Fallen Angel Production~Reclutamiento~
Aeerr... vamonos por Writer (e.e)
pero, que es lo que tiene que hacer dentro del equipo?
pero, que es lo que tiene que hacer dentro del equipo?

Phantom x3Diamante 
- Mensajes: 150
Edad: 16
DragCoins: 213
Re: Fallen Angel Production~Reclutamiento~
fantasma
debes usar VX como requisito principal, en el grupo nos ayudamos entre todos para hacer que los juegos de los miembros sean bueno ^^
ejemplo:
tu tienes un juego, eres bueno en historia pero te salen feos los mapas, hay entro yo y te ayudo con tus mapas hasta que se vean bien ;D
algo haci, no se si entendiste
exellomas
Aprobado 8D
me comunicare contigo por MP ;3
debes usar VX como requisito principal, en el grupo nos ayudamos entre todos para hacer que los juegos de los miembros sean bueno ^^
ejemplo:
tu tienes un juego, eres bueno en historia pero te salen feos los mapas, hay entro yo y te ayudo con tus mapas hasta que se vean bien ;D
algo haci, no se si entendiste
exellomas
Aprobado 8D
me comunicare contigo por MP ;3
____________

Blog de Recursos y desarrollo Maker DD


Dopelganger- Experto

- Mensajes: 88
DragCoins: 165
Re: Fallen Angel Production~Reclutamiento~
Pero me refiero a que hace el Writer dentro de lo que es el maker .-. pues como viste en A&E hago buenas historias .-.

Phantom x3Diamante 
- Mensajes: 150
Edad: 16
DragCoins: 213
Re: Fallen Angel Production~Reclutamiento~
pues hace las historias de los juegos (?)
xD hay muchos dentro del grupo que son malos con sus historias
para eso buscamos writers, para que ayuden a mejorar las historias de los games ;3
xD hay muchos dentro del grupo que son malos con sus historias
para eso buscamos writers, para que ayuden a mejorar las historias de los games ;3
____________

Blog de Recursos y desarrollo Maker DD


Dopelganger- Experto

- Mensajes: 88
DragCoins: 165
Re: Fallen Angel Production~Reclutamiento~
Bueno, quiero ser Writer (puedo ayudar en las historias en ello no tengo drama) aquí el comienzo de A&E
Adamo era un joven de unos dieciséis años, un metro setenta de estatura, tez morena, pelo negro, y un cuerpo robusto. Entrenaba constantemente, deseando algún día ser el mejor espadachín sobre el mundo. Cuando un día cualquiera conoció a Eveline, una joven de cabellos ondulados color negro, tez del mismo tono que él y pecas en la nariz, de la cual se enamoró en el acto, pero había un leve problema…
Ella estaba comprometida, ya tenía un hombre y por las leyes del honor bajo la que se regía su sociedad, no debía ni siquiera mirar a aquella muchacha. Pero era tarde, un guerrero se guía por su corazón, y esa era la única guía que seguiría él.
La primera vez que había visto a la muchacha fue en el antiguo mercado, donde todos los ciudadanos se reunían para comprar las frutas venidas de oriente. Él había ido junto a su amigo Adolf, un joven de pelo castaño, más alto que él y con un afán por las carreras y las mujeres que no tenían comparación en todo el reino. Pero ellos no iban para comprar, si no para “vitrinear el ganado” como decían al ir a ver mujeres que anduvieran en busca de fornidos guerreros, y luego de ello irían a su ya acostumbrado entrenamiento, en la Academia del reino.
El único problema de Adamo, fue que al ver a Eveline su vida y visión del mundo cambiaron. Sus rulos, su mirada, su sonrisa, él no sabía como explicar los sentimientos que le llenaban, pero tenía claro una cosa, se había enamorado…
Adolf al notarlo, se acercó a la muchacha, que en ese momento se encontraba caminando con un canasto en la mano, y extrajo una manzana de él y la comenzó a comer de manera grotesca
- ¿Qué te parece Adamo, la encuentras linda? –
La mujer se mostraba incomoda, había bajado la cabeza avergonzada
- Por favor, váyanse- pidió tratando de ser lo menos descortés posible y en un tonó bajo, Adolf rió
- Nos ha salido una muchacha ruda- comenzó a burlarse y luego la empezó a empujar
Pero esta vez Adamo no estaba de animo, por lo cual tomó del hombro y a su amigo y le indicó que se detuviera
- ¿Qué sucede?- le preguntó Adolf confundido
- No lo hagas- dijo él agresivo, lo que hacía a su amigo sentirse completamente fuera de lugar.
Luego Adamo sacó una manzana del local que estaba junto a él y al notar la mirada rabiosa del vendedor le lanzó una moneda que pagaba sola, más de diez de ellas.
- Espero que esto compensé la que tomó mi amigo- la joven tomó la fruta sonrojada
- Gracias…- dejó el gracias en el aire mientras esperaba que el joven se presentara
- Adamo- concluyó él- señorita…-
- Eveline- contestó ella con una sonrisa – Bueno señor Adamo debo irme- dijo rápidamente para luego hacer una reverencia y continuar con su camino.
Al voltear el joven se encontró con el ceño fruncido de su compañero. Que debido a la actitud inusual de su compañero se encontraba confundido y molesto al sentir que había hecho el ridículo. Aunque prefirió no hacer comentarios, sabía que su amigo iría soltando lo que fuera que le pasase junto con el avance del día.
Tras el entrenamiento se dirigieron a las habitaciones, donde ambos compartían un camarote, y Adamo comenzó a hablar, desde la cama de arriba, lo que Adolf muy interesado comenzó a escuchar. Mientras hacía uno que otro comentario grotesco, refiriéndose a los atributos que tenía la muchacha, como sus hermosos “melones” y demás, lo que hacía reír bastante al joven enamorado.
Los días que siguieron pasaron por la feria cada mañana, Adolf sólo lo hacía para acompañara Adamo, ya que este esperaba encontrarla nuevamente, algo un tanto ilógico, viendo que la gente por lo general iba al mercado una vez al mes y llevaba todo lo que necesitaba por una buena cantidad de días ¿Entonces cómo hacer para volver a encontrarla? Todo debería quedar en manos del destino, del azar, y del designio de los múltiples dioses de su sociedad.
Así paso el tiempo, y Adamo sentía como la flecha del amor se clavaba cada vez más profundo en su corazón, cada día que pasaba sin verla le provocaba un inmenso dolor ¿Qué hacer para borrar ese dolor para siempre de su corazón?
Había llegado el fin de semana y Adamo decidió recorrer todo el reino de ser necesario para encontrarla. Adolf a la distancia, veía como la obseción de su amigo se transformaba en el quiebre de los dos. Él, que nunca se había enamorado, nada podía comprender sobre la actitud de su mejor amigo, de ese que había llegado a formar parte de su propia familia y a llamar hermano.
Montado en el lomo de su corcel llamado Uthal, el joven enamorado comenzó a recorrer a galope rápido todas las calles, tenía la imagen de la joven grabada a fuego en su mente y en su corazón, y sabía que si se obstinaba en lograrlo, la terminaría encontrando… Y así fue.
Fue en la plaza central, afuera de la Iglesia, un lugar muy concurrido en aquellos días de descanso y al detener su caballo al lado de la joven, esta le miró y pudo reconocerle casi de inmediato. ¿Pero que hacía él allí? ¿Por qué había detenido su caballo junto a ella? No debió esperar mucho tiempo, pues el hombre había bajado y se arrodillaba junto a ella para besar su mano
- ¿Qué haces?- preguntó ella confundida
- Te saludo como un caballero debe saludar a una noble dama- respondió él con astucia. La mujer se sonrojo, agachando la mirada de regreso al libro que se encontraba leyendo
- No deberías estar aquí- dijo ella con pesar, al notar la confusión en el joven continuo- pronto llegará mi prometido, y si nos ve juntos lo más posible es que ordene que te asesinen-
¿Ordenaran matarlo? ¿Quién podía tener aquel poder? A menos que… En aquel instante se escucharon las trompetas que precedían la llegada de su majestad. El príncipe Mauwim, y Adamo miró confundido a la joven, intentando encontrar alguna explicación, o ver, si es que la única idea que en su mente se encontraba era la cierta, la joven asintió, ella estaba comprometida con Mauwim. ***
¿Cómo pudo haberle sido el destino tan cruel? ¿Es que el Amor no podía colocar sus ojos, su corazón y su deseo en una mujer sin compromisos? Y entre todas, tenía que ser la mujer del más cruel y tiránico de los nueve hijos del rey.
Cuando Mauwim, un hombre de cabellos rubios amarrados en una larga cola de caballo, de ojos celestes y tez clara, descendió del carruaje y vio a aquel caballero arrodillado junto a su mujer no logró controlar su enojo. Obligando a sus hombres a arrodillarlo ante sus pies.
Tomado de ambos brazos y levantado del piso por dos hombres fornidos con lanzas en sus manos, fue llevado ante el príncipe, y más tarde acostado en el suelo para que besara los pies del noble. Sin poder levantarse pues en su espalda recaían las hojas de las lanzas de ambos hombres.
- ¿Qué pensabas que hacías estúpido soldado?- preguntó Mauwim furioso antes de lanzarle un escupo al indefenso Adamo, pero el pelinegro no respondió, se encontraba confundido con todo lo que había pasado -¿Creías que no me enteraría?¿Pensabas que no te vería?- dijo sacando sus propias y tergiversadas deducciones - ¡Pues estabas en un error!- Gritó a la vista de todos los plebeyos que comenzaban a formar un circulo intentando ver que era lo que sucedía. Luego el príncipe dio una fuerte patada en el rostro del moreno, mientras en su propia cara se dibujaba una enorme y malévola sonrisa, a la vez que extraía su espada de la vaina.
Al notar lo que su prometido se disponía ha hacer, Eveline se apuró en colocarse delante del caballero y hacer de barrera humana mientras intentaba tranquilizar al que en cosa de tiempo sería su esposo.
- No lo hagas Mauwim, te juro que no ha hecho nada, su caballo se había descontrolado y me había pasado a llevar por lo mismo me pedía disculpas del único modo que podía- A pesar de la rápida mentira que la joven había tejido el príncipe ya tenía un odio hacía el joven moreno, además de que ya había sacado su espada, y como lema de su honorable estirpe. “Un hijo de Dracul, nunca saca su espada a pasear” Lo que hacía alusión a que si uno de los herederos a la corona sacaba su espada, sería para asesinar a alguien por su propia honra, o para protegerse a si mismo de un traidor
- Ya conoces el código de mi familia- dijo él, moviendo con su brazo a la mujer, para poder colocarse junto a su objetivo. La mujer no sabía que hacer, no podía permitir que se realizará aquella brutalidad, ella deseaba que Adamo tuviera una oportunidad de salvar su vida, su honor, además de que deseaba volver a verlo. Pues cada vez que lo hacía una alegría extraña le llenaba el cuerpo.
- Entonces dale un arma. Permítele defender su honor- suplicó ella, agarrando con fuerza la ropa del príncipe. Él deseo negar ese acto de misericordia, pero al ver todo el inmenso grupo de gente que se había reunido para ver lo que sucedía, notó que no podía hacerlo, a menos que deseara una revuelta en el reino de su padre, cosa que claramente le reprocharían.
- Isinfell- dijo el príncipe, llamando de este modo a su mano derecha, al único de todos sus hombres en quien confiaba ciegamente, aquel era un joven delgado y alto, con el cabello color negro, rapado a ambos costados y algo más largo en la parte superior y unidos los cabellos en lo que se conoce como una cola de lobo –Dale tu espada a este hombre, veremos de lo que es capaz un simple ciudadano-
Isinfell se acercó a Adamo y colocó la espada frente a él. Luego el príncipe miró a los dos que lo tenían en el piso y les dio la orden de que sacaran sus lanzas, para poder realizar el duelo con honor, uno que claramente no se materializaría a la hora de luchar, pues el príncipe, hablándole al oído a su hombre de confianza le indicó que si se llegaba a ver la batalla complicada para él, debía usar el dardo con anestesia para que a su rival se le fueran durmiendo lentamente las extremidades, hasta conseguir que sus movimientos fueran lentos y descoordinados, lo que haría que el enfrentamiento fuera muchísimo más fácil para él, y luego podría obtener la victoria.
Adamo se paró lentamente, tenía algo adolorida la espalda, producto de la presión de las lanzas, además de los brazos, pues los hombres lo habían agarrado con fuerza, y la patada en el rostro, que sentía que debía ser vengada. Por su propio honor y el de su familia.
Isinfell se había alejado del grupo de guardias del príncipe, pero no logró pasar desapercibido para la joven Eveline, que al verlo y notar que se traía algo entre manos, decidió seguirlo oculta entre la multitud.
Los contrincantes comenzaron la batalla, caminando en círculo. Esperando que el otro diera el primer golpe, analizando a su oponente e intentando a la vez meterse en la mente del rival para adivinar sus próximos movimientos.
- ¿Qué deseas hacer estúpido soldado?- gritó Mauwim que al desconocer la habilidad de Adamo con la espada, prefería no correr riesgos.
- Ataque usted su majestad- dijo el joven haciendo una semi reverencia – Permitamos que usted dé muestra de su habilidad enfrente de sus súbditos- la forma en que hablaba lo hacía intencionalmente, deseaba que el se le lanzase, deseaba enterrar su espada en el pecho del príncipe tiránico, y borrarlo de una vez por todas de la vida de Eveline, no quería que pusiera su boca en ella, ni siquiera que tuviera el placer de mirarla a los ojos. No, él la quería para el solo, pues sabía que lo que tenía la muchacha con ese otro hombre no era más que algo sin sentimientos, algo arreglado y manipulado, muy distinto al amor puro que él sentía por la misma.
Tras las duras palabras del plebeyo, se escuchó una inmensa ola de susurros, entre los que se oían frases como “el joven esta muerto”, “hay gente que debería aprender a controlar su boquita”, “Ese tipo tiene agallas” y otra larga lista de frases del mismo tipo, unos haciendo alusión a la valentía por sus palabras, y otros a su estupidez al hablarle así a quien podía con una mano dar la orden de que lo degollaran como un espectáculo en ese especifico lugar, que muchas veces había sido testigo de crímenes similares por parte del mismo malvado personaje.
- No seas estúpido – dijo Mauwim furioso sin poder controlar su irá mientras se lanzaba con la espada en posición de ataque. Adamo rodó por el suelo para esquivar la espada que venía en vertical y luego con la espada que le habían entregado realizó un corté horizontal en la pierna del príncipe. Que al comenzar a sangrar aumento la irá del noble. A la vez que pensaba que esperaba Isinfell para usar el dardo contra esa basura que lo dejaba en ridículo.
El hombre de confianza intentaba mantener el objetivo fijo, ocultó sobre el carruaje, había logrado tener una visión completa de la batalla pudiendo disparar el dardo contra Adamo sin tener problemas de donde se encontraran los combatientes. Al ver el movimiento del plebeyo sonrió con ironía, al reconocer en él a un buen espadachín, a un guerrero de elite, o que seguramente se encontraba entrenando para serlo. Metió el dardo el la caña con la cual lo dispararía y comenzó a apuntar al hombre. Pero cuando Eveline notó lo que él se disponía ha hacer, se apresuró en impedirlo, pero Isinfell ya se encontraba con las mejillas infladas para soplar y mandar el proyectil directo hacía Adamo. Justo cuando Evelin logró llegar hasta él, el proyectil ya se encontraba viajando por el tuvo, y lo único que cambió fue su ruta, siendo alterada sin intención alguna hacía el príncipe Mauwim. Él cual al comenzar a sentir el entumecimiento de su cuerpo, se dio cuenta del peligro en el que se encontraba, primero pensó en la traición de la que era victima, de la vergüenza en que se convertiría al no poder dar un golpe certero, al ser superado en el arte de la espada por un plebeyo. Pero luego su malévolo corazón se alegró, podía acusar de traición a su rival, lo que haría que sus hombres se lanzaran sobre él y lo asesinarían a palos, frente a todos los que miraban y así oprimiría cualquier deseo de rebelión que pudiera nacer en la ciudadanía, controlándolos a través del miedo, del mismo modo que se le había enseñado. **
- ¡Me ha traicionado!- comenzó a gritar - ¡Me ha lanzado un dardo envenenado para obtener la victoria!- Luego, al mirar en dirección al carro de guerra notó que en el lugar de Isinfell se encontraba también Eveline, por lo cual señalando hacía allá gritó - ¡Mi mano derecha a descubierto a su compañera! ¡Merece la muerte al actuar de ese modo!-
Los soldados se apresuraron en agarrar a Adamo, pero el joven al comprender lo que sucedía se apresuró en lanzarse contra el público y comenzar a correr. Claro, no sabía de que demonios estaban hablando, pero comprendiendo que no sería nada bueno el resultado decidió ir por Eveline y escapar juntos, nadie sabía que habían fuera de los grandes muros exteriores del reino, pero mientras no tuvieran que vivir bajo el yugo dominante de un tirano, y pudiera estar con ella, él estaría feliz.
Isinfell la tenía firmemente agarrada, pero gracias al inmenso muro de presión del público, o netamente al designio de algún dios, Adamo dando un golpe con su nueva espada, logró sacar de los brazos del guerrero de su rival y luego comenzar a huir con la mujer que amaba. Ambos corrieron seguidos por los guardias, y a cada segundo se les agregaban más y más a la persecución, pues fueron inmediatamente considerados peligrosos para la corona, traidores del reino, enemigos públicos.
Aunque al notar el príncipe que también había sido agregada su prometida a la cacería del traidor, dio la orden de que a la mujer la capturaran con vida, para localizar cualquier oscura red de traición organizada a espaldas del rey. Por lamentable que fuera para el joven enamorado, el estúpido príncipe sabía utilizarlo todo a su favor.
La gente se hacía menos densa cuando pasaban, pero más densa cuando era el turno de los soldados, algunos hombres incluso sacaron sus armas para combatirlos, generándose un enorme conflicto, pues todos aquellos que guardaban un enorme rencor, todos aquellos vagabundos que habían logrado escapar a las masacres nocturnas de los soldados del rey, habían aprovechado la ocasión para hacer notar su malestar, su ira, y su odio hacía la casa reinante de los Dracul.
El público que observaba la batalla comenzó a ser reprimido, y a base de espadas se les obligó a huir del lugar y despejar la zona, mientras los hombres del príncipe lo subían al carruaje para luego llevarlo rápidamente hacía el Palacio, donde verían sus heridas, el avance de la ponzoña, la gravedad de esta y todo lo que pudiera colocar en riesgo la vida del noble.
El sacerdote Eyenon tenía las puertas abiertas de su iglesia para que entraran todos los fieles que escapaban de los soldados, aunque estos sedientos de sangre comenzaron a matar cruelmente a los que se dirigían hacía ella. Por lo cual el sacerdote y sus monjes, salieron de la iglesia para proteger a la ciudadanía. Debiendo enfrentarse contra los hombres del príncipe, pero no dejarían que aquellos actos quedaran impíos.
- ¡Aquí no entrara su guerra!- gritó molesto Eyenon al ver como los furiosos soldados comenzaban a empujar para entrar a la iglesia y asesinar a todos los que allí se encontraran.
- Esto es claramente un acto de traición contra la corona- dijo furioso el general de aquel grupo, conocido como Dolor, pues disfrutaba haciendo sufrir lentamente a sus victimas–Por lo mismo morirás delante de todos tus fieles, como un ejemplo de lo que sucede al desafiar a la corona de los Dracul-
Eyenon y los suyos, un total de veinte monjes, vestidos todos con largas túnicas blancas, se colocaron en posiciones de combate, era lógico que los soldados tenían su forma de luchar, y sus armas, pero estos hombres más unidos con el mundo espiritual tenían su propia forma, usando solo sus manos.
Mientras, Adamo y Eveline recorrían los enredados callejones, intentando llegar hasta el gran muro, si lograban salir podían escapar de todo lo que les amarraba a aquel lugar, pues había algo en aquellos bosques del exterior que creaba un profundo miedo en los corazones de la noble casa de los Dracul. Y que haría que jamás salieran de su amurallado reino, pues aun no había nada que los hiciera salir.
Habían logrado escapar, esquivar a los soldados, dejar atrás a todos los hombres, y habían llegado hasta la muralla, la puerta se encontraba abierta, y el rastrillo que constituía la entrada, y que se encontraba junto al enorme y largo puente que pasaba sobre el foso de más de veinte kilómetros de largo y otros varios de profundidad, colgaba vacilante y amenazante sobre las cabezas de los prófugos.
Los guardias apostados a ambos lados de la puerta y en sus respectivos torreones, al ver como corrían hacia el muro y luego distinguir a sus compañeros que venían tras ellos, se apresuraron a bajar el rastrillo.
Los dos enamorados apresuraron el paso, corriendo tomados de las manos, habían llegado y no podían perder ahora, Eveline estaba agotada, pero Adamo no tenía ningún problema en arrastrarla aquellos pocos metros que les faltaban, ya estaban bajo el rastrillo, a solo centímetros de estar fuera de todo aquello, pero…
- Te amo- escuchó que decía la mujer, al mirar hacía atrás vio como la pesada mano de unos de los soldados agarraba fuertemente a Eveline
- Eveline- dijo él al notar que la mujer comenzaba a soltarlo
- Vete- dijo ella, luego el rastrillo cayó separándolos, los soldados se agruparon y comenzaron a preparar los arcos para disparar, mientras él veía con dolor como todas las razones que pudiera tener para vivir se iban. Junto con la soledad que lo comenzaba a rodear, pero luego recordó aquella frase, ella le había dicho que lo amaba, debía escapar, pero para volver por ella luego. Caminando de espalda veía como los arcos, unos diez, se tensaban y preparaban para darle muerte
- ¿Algo que decir antes de morir?- preguntó el líder de aquel grupo
- Solo una cosa- dijo él, antes de sonreír – te amo Eveline- luego las flechas volaron y el se lanzó al vació cayendo hacía aquel río que rodeaba la fortaleza.
Las posibilidades de sobrevivir eran nulas, como también lo habían sido las de salir del reino con todos los soldados detrás, como también lo había sido sobrevivir a un combate con el príncipe. Por lo cual Adamo tenía una profunda convicción de que saldría con vida de esta y otras muchas situaciones que se le presentaran, pues estaba en su destino el poder estar con aquella mujer.
Eveline en tanto al ver como su enamorado se lanzaba pensó las peores cosas, imagino que cayera en alguna de las tantas plataformas del acantilado, o también en aquellas criaturas que se cuenta que viven en el fondo del foso, y se alimentan de los cadáveres de los prisioneros que lograban huir de los múltiples calabozos y celdas que se encontraban debajo del muro, en todo su largo y ancho, y cuyas abarrotadas ventanas daban a aquel oscuro y siniestro lugar.
Tal y como lo había pensado en una primera instancia, Adamo sobrevivió a la caída, pero fue empujado por las fuertes corrientes y finalmente lanzado a la playa conformada bajo el enorme acantilado en que se levantaba el reino del hombre, al abrir los ojos vio una silueta que se encontraba junto a él. ¿Eveline? Preguntó mientras recuperaba lentamente la conciencia y la visión, en lugar de la chica se encontró con un anciano de cabellos y barba muy larga. Que reía de manera loca, y contaba algo que el joven al comienzo no pudo comprender. El hombre decía que un dragón, o serpiente marina de gran tamaño había emergido del agua para devorar al recién caído, pero que un extraño haz de luz encandilo a la bestia obligándola a volver nuevamente a las profundidades y salvando la vida de Adamo.
- ¿una luz?- preguntó con fundido el joven, el anciano afirmo con la cabeza
- Una luz inmensa- dijo abriendo los brazos como si dibujaran un enorme sol saliendo en el horizonte –Pero volverá- dijo asustado el hombre – Si queremos sobrevivir deberás acompañarme- Tomando a Adamo de la mano, comenzó a alejarse de la semi playa y lo llevó hasta un grupo de cuevas que tomaban forma bajo el acantilado, Allí el anciano tenía su agujero
Adamo era un joven de unos dieciséis años, un metro setenta de estatura, tez morena, pelo negro, y un cuerpo robusto. Entrenaba constantemente, deseando algún día ser el mejor espadachín sobre el mundo. Cuando un día cualquiera conoció a Eveline, una joven de cabellos ondulados color negro, tez del mismo tono que él y pecas en la nariz, de la cual se enamoró en el acto, pero había un leve problema…
Ella estaba comprometida, ya tenía un hombre y por las leyes del honor bajo la que se regía su sociedad, no debía ni siquiera mirar a aquella muchacha. Pero era tarde, un guerrero se guía por su corazón, y esa era la única guía que seguiría él.
La primera vez que había visto a la muchacha fue en el antiguo mercado, donde todos los ciudadanos se reunían para comprar las frutas venidas de oriente. Él había ido junto a su amigo Adolf, un joven de pelo castaño, más alto que él y con un afán por las carreras y las mujeres que no tenían comparación en todo el reino. Pero ellos no iban para comprar, si no para “vitrinear el ganado” como decían al ir a ver mujeres que anduvieran en busca de fornidos guerreros, y luego de ello irían a su ya acostumbrado entrenamiento, en la Academia del reino.
El único problema de Adamo, fue que al ver a Eveline su vida y visión del mundo cambiaron. Sus rulos, su mirada, su sonrisa, él no sabía como explicar los sentimientos que le llenaban, pero tenía claro una cosa, se había enamorado…
Adolf al notarlo, se acercó a la muchacha, que en ese momento se encontraba caminando con un canasto en la mano, y extrajo una manzana de él y la comenzó a comer de manera grotesca
- ¿Qué te parece Adamo, la encuentras linda? –
La mujer se mostraba incomoda, había bajado la cabeza avergonzada
- Por favor, váyanse- pidió tratando de ser lo menos descortés posible y en un tonó bajo, Adolf rió
- Nos ha salido una muchacha ruda- comenzó a burlarse y luego la empezó a empujar
Pero esta vez Adamo no estaba de animo, por lo cual tomó del hombro y a su amigo y le indicó que se detuviera
- ¿Qué sucede?- le preguntó Adolf confundido
- No lo hagas- dijo él agresivo, lo que hacía a su amigo sentirse completamente fuera de lugar.
Luego Adamo sacó una manzana del local que estaba junto a él y al notar la mirada rabiosa del vendedor le lanzó una moneda que pagaba sola, más de diez de ellas.
- Espero que esto compensé la que tomó mi amigo- la joven tomó la fruta sonrojada
- Gracias…- dejó el gracias en el aire mientras esperaba que el joven se presentara
- Adamo- concluyó él- señorita…-
- Eveline- contestó ella con una sonrisa – Bueno señor Adamo debo irme- dijo rápidamente para luego hacer una reverencia y continuar con su camino.
Al voltear el joven se encontró con el ceño fruncido de su compañero. Que debido a la actitud inusual de su compañero se encontraba confundido y molesto al sentir que había hecho el ridículo. Aunque prefirió no hacer comentarios, sabía que su amigo iría soltando lo que fuera que le pasase junto con el avance del día.
Tras el entrenamiento se dirigieron a las habitaciones, donde ambos compartían un camarote, y Adamo comenzó a hablar, desde la cama de arriba, lo que Adolf muy interesado comenzó a escuchar. Mientras hacía uno que otro comentario grotesco, refiriéndose a los atributos que tenía la muchacha, como sus hermosos “melones” y demás, lo que hacía reír bastante al joven enamorado.
Los días que siguieron pasaron por la feria cada mañana, Adolf sólo lo hacía para acompañara Adamo, ya que este esperaba encontrarla nuevamente, algo un tanto ilógico, viendo que la gente por lo general iba al mercado una vez al mes y llevaba todo lo que necesitaba por una buena cantidad de días ¿Entonces cómo hacer para volver a encontrarla? Todo debería quedar en manos del destino, del azar, y del designio de los múltiples dioses de su sociedad.
Así paso el tiempo, y Adamo sentía como la flecha del amor se clavaba cada vez más profundo en su corazón, cada día que pasaba sin verla le provocaba un inmenso dolor ¿Qué hacer para borrar ese dolor para siempre de su corazón?
Había llegado el fin de semana y Adamo decidió recorrer todo el reino de ser necesario para encontrarla. Adolf a la distancia, veía como la obseción de su amigo se transformaba en el quiebre de los dos. Él, que nunca se había enamorado, nada podía comprender sobre la actitud de su mejor amigo, de ese que había llegado a formar parte de su propia familia y a llamar hermano.
Montado en el lomo de su corcel llamado Uthal, el joven enamorado comenzó a recorrer a galope rápido todas las calles, tenía la imagen de la joven grabada a fuego en su mente y en su corazón, y sabía que si se obstinaba en lograrlo, la terminaría encontrando… Y así fue.
Fue en la plaza central, afuera de la Iglesia, un lugar muy concurrido en aquellos días de descanso y al detener su caballo al lado de la joven, esta le miró y pudo reconocerle casi de inmediato. ¿Pero que hacía él allí? ¿Por qué había detenido su caballo junto a ella? No debió esperar mucho tiempo, pues el hombre había bajado y se arrodillaba junto a ella para besar su mano
- ¿Qué haces?- preguntó ella confundida
- Te saludo como un caballero debe saludar a una noble dama- respondió él con astucia. La mujer se sonrojo, agachando la mirada de regreso al libro que se encontraba leyendo
- No deberías estar aquí- dijo ella con pesar, al notar la confusión en el joven continuo- pronto llegará mi prometido, y si nos ve juntos lo más posible es que ordene que te asesinen-
¿Ordenaran matarlo? ¿Quién podía tener aquel poder? A menos que… En aquel instante se escucharon las trompetas que precedían la llegada de su majestad. El príncipe Mauwim, y Adamo miró confundido a la joven, intentando encontrar alguna explicación, o ver, si es que la única idea que en su mente se encontraba era la cierta, la joven asintió, ella estaba comprometida con Mauwim. ***
¿Cómo pudo haberle sido el destino tan cruel? ¿Es que el Amor no podía colocar sus ojos, su corazón y su deseo en una mujer sin compromisos? Y entre todas, tenía que ser la mujer del más cruel y tiránico de los nueve hijos del rey.
Cuando Mauwim, un hombre de cabellos rubios amarrados en una larga cola de caballo, de ojos celestes y tez clara, descendió del carruaje y vio a aquel caballero arrodillado junto a su mujer no logró controlar su enojo. Obligando a sus hombres a arrodillarlo ante sus pies.
Tomado de ambos brazos y levantado del piso por dos hombres fornidos con lanzas en sus manos, fue llevado ante el príncipe, y más tarde acostado en el suelo para que besara los pies del noble. Sin poder levantarse pues en su espalda recaían las hojas de las lanzas de ambos hombres.
- ¿Qué pensabas que hacías estúpido soldado?- preguntó Mauwim furioso antes de lanzarle un escupo al indefenso Adamo, pero el pelinegro no respondió, se encontraba confundido con todo lo que había pasado -¿Creías que no me enteraría?¿Pensabas que no te vería?- dijo sacando sus propias y tergiversadas deducciones - ¡Pues estabas en un error!- Gritó a la vista de todos los plebeyos que comenzaban a formar un circulo intentando ver que era lo que sucedía. Luego el príncipe dio una fuerte patada en el rostro del moreno, mientras en su propia cara se dibujaba una enorme y malévola sonrisa, a la vez que extraía su espada de la vaina.
Al notar lo que su prometido se disponía ha hacer, Eveline se apuró en colocarse delante del caballero y hacer de barrera humana mientras intentaba tranquilizar al que en cosa de tiempo sería su esposo.
- No lo hagas Mauwim, te juro que no ha hecho nada, su caballo se había descontrolado y me había pasado a llevar por lo mismo me pedía disculpas del único modo que podía- A pesar de la rápida mentira que la joven había tejido el príncipe ya tenía un odio hacía el joven moreno, además de que ya había sacado su espada, y como lema de su honorable estirpe. “Un hijo de Dracul, nunca saca su espada a pasear” Lo que hacía alusión a que si uno de los herederos a la corona sacaba su espada, sería para asesinar a alguien por su propia honra, o para protegerse a si mismo de un traidor
- Ya conoces el código de mi familia- dijo él, moviendo con su brazo a la mujer, para poder colocarse junto a su objetivo. La mujer no sabía que hacer, no podía permitir que se realizará aquella brutalidad, ella deseaba que Adamo tuviera una oportunidad de salvar su vida, su honor, además de que deseaba volver a verlo. Pues cada vez que lo hacía una alegría extraña le llenaba el cuerpo.
- Entonces dale un arma. Permítele defender su honor- suplicó ella, agarrando con fuerza la ropa del príncipe. Él deseo negar ese acto de misericordia, pero al ver todo el inmenso grupo de gente que se había reunido para ver lo que sucedía, notó que no podía hacerlo, a menos que deseara una revuelta en el reino de su padre, cosa que claramente le reprocharían.
- Isinfell- dijo el príncipe, llamando de este modo a su mano derecha, al único de todos sus hombres en quien confiaba ciegamente, aquel era un joven delgado y alto, con el cabello color negro, rapado a ambos costados y algo más largo en la parte superior y unidos los cabellos en lo que se conoce como una cola de lobo –Dale tu espada a este hombre, veremos de lo que es capaz un simple ciudadano-
Isinfell se acercó a Adamo y colocó la espada frente a él. Luego el príncipe miró a los dos que lo tenían en el piso y les dio la orden de que sacaran sus lanzas, para poder realizar el duelo con honor, uno que claramente no se materializaría a la hora de luchar, pues el príncipe, hablándole al oído a su hombre de confianza le indicó que si se llegaba a ver la batalla complicada para él, debía usar el dardo con anestesia para que a su rival se le fueran durmiendo lentamente las extremidades, hasta conseguir que sus movimientos fueran lentos y descoordinados, lo que haría que el enfrentamiento fuera muchísimo más fácil para él, y luego podría obtener la victoria.
Adamo se paró lentamente, tenía algo adolorida la espalda, producto de la presión de las lanzas, además de los brazos, pues los hombres lo habían agarrado con fuerza, y la patada en el rostro, que sentía que debía ser vengada. Por su propio honor y el de su familia.
Isinfell se había alejado del grupo de guardias del príncipe, pero no logró pasar desapercibido para la joven Eveline, que al verlo y notar que se traía algo entre manos, decidió seguirlo oculta entre la multitud.
Los contrincantes comenzaron la batalla, caminando en círculo. Esperando que el otro diera el primer golpe, analizando a su oponente e intentando a la vez meterse en la mente del rival para adivinar sus próximos movimientos.
- ¿Qué deseas hacer estúpido soldado?- gritó Mauwim que al desconocer la habilidad de Adamo con la espada, prefería no correr riesgos.
- Ataque usted su majestad- dijo el joven haciendo una semi reverencia – Permitamos que usted dé muestra de su habilidad enfrente de sus súbditos- la forma en que hablaba lo hacía intencionalmente, deseaba que el se le lanzase, deseaba enterrar su espada en el pecho del príncipe tiránico, y borrarlo de una vez por todas de la vida de Eveline, no quería que pusiera su boca en ella, ni siquiera que tuviera el placer de mirarla a los ojos. No, él la quería para el solo, pues sabía que lo que tenía la muchacha con ese otro hombre no era más que algo sin sentimientos, algo arreglado y manipulado, muy distinto al amor puro que él sentía por la misma.
Tras las duras palabras del plebeyo, se escuchó una inmensa ola de susurros, entre los que se oían frases como “el joven esta muerto”, “hay gente que debería aprender a controlar su boquita”, “Ese tipo tiene agallas” y otra larga lista de frases del mismo tipo, unos haciendo alusión a la valentía por sus palabras, y otros a su estupidez al hablarle así a quien podía con una mano dar la orden de que lo degollaran como un espectáculo en ese especifico lugar, que muchas veces había sido testigo de crímenes similares por parte del mismo malvado personaje.
- No seas estúpido – dijo Mauwim furioso sin poder controlar su irá mientras se lanzaba con la espada en posición de ataque. Adamo rodó por el suelo para esquivar la espada que venía en vertical y luego con la espada que le habían entregado realizó un corté horizontal en la pierna del príncipe. Que al comenzar a sangrar aumento la irá del noble. A la vez que pensaba que esperaba Isinfell para usar el dardo contra esa basura que lo dejaba en ridículo.
El hombre de confianza intentaba mantener el objetivo fijo, ocultó sobre el carruaje, había logrado tener una visión completa de la batalla pudiendo disparar el dardo contra Adamo sin tener problemas de donde se encontraran los combatientes. Al ver el movimiento del plebeyo sonrió con ironía, al reconocer en él a un buen espadachín, a un guerrero de elite, o que seguramente se encontraba entrenando para serlo. Metió el dardo el la caña con la cual lo dispararía y comenzó a apuntar al hombre. Pero cuando Eveline notó lo que él se disponía ha hacer, se apresuró en impedirlo, pero Isinfell ya se encontraba con las mejillas infladas para soplar y mandar el proyectil directo hacía Adamo. Justo cuando Evelin logró llegar hasta él, el proyectil ya se encontraba viajando por el tuvo, y lo único que cambió fue su ruta, siendo alterada sin intención alguna hacía el príncipe Mauwim. Él cual al comenzar a sentir el entumecimiento de su cuerpo, se dio cuenta del peligro en el que se encontraba, primero pensó en la traición de la que era victima, de la vergüenza en que se convertiría al no poder dar un golpe certero, al ser superado en el arte de la espada por un plebeyo. Pero luego su malévolo corazón se alegró, podía acusar de traición a su rival, lo que haría que sus hombres se lanzaran sobre él y lo asesinarían a palos, frente a todos los que miraban y así oprimiría cualquier deseo de rebelión que pudiera nacer en la ciudadanía, controlándolos a través del miedo, del mismo modo que se le había enseñado. **
- ¡Me ha traicionado!- comenzó a gritar - ¡Me ha lanzado un dardo envenenado para obtener la victoria!- Luego, al mirar en dirección al carro de guerra notó que en el lugar de Isinfell se encontraba también Eveline, por lo cual señalando hacía allá gritó - ¡Mi mano derecha a descubierto a su compañera! ¡Merece la muerte al actuar de ese modo!-
Los soldados se apresuraron en agarrar a Adamo, pero el joven al comprender lo que sucedía se apresuró en lanzarse contra el público y comenzar a correr. Claro, no sabía de que demonios estaban hablando, pero comprendiendo que no sería nada bueno el resultado decidió ir por Eveline y escapar juntos, nadie sabía que habían fuera de los grandes muros exteriores del reino, pero mientras no tuvieran que vivir bajo el yugo dominante de un tirano, y pudiera estar con ella, él estaría feliz.
Isinfell la tenía firmemente agarrada, pero gracias al inmenso muro de presión del público, o netamente al designio de algún dios, Adamo dando un golpe con su nueva espada, logró sacar de los brazos del guerrero de su rival y luego comenzar a huir con la mujer que amaba. Ambos corrieron seguidos por los guardias, y a cada segundo se les agregaban más y más a la persecución, pues fueron inmediatamente considerados peligrosos para la corona, traidores del reino, enemigos públicos.
Aunque al notar el príncipe que también había sido agregada su prometida a la cacería del traidor, dio la orden de que a la mujer la capturaran con vida, para localizar cualquier oscura red de traición organizada a espaldas del rey. Por lamentable que fuera para el joven enamorado, el estúpido príncipe sabía utilizarlo todo a su favor.
La gente se hacía menos densa cuando pasaban, pero más densa cuando era el turno de los soldados, algunos hombres incluso sacaron sus armas para combatirlos, generándose un enorme conflicto, pues todos aquellos que guardaban un enorme rencor, todos aquellos vagabundos que habían logrado escapar a las masacres nocturnas de los soldados del rey, habían aprovechado la ocasión para hacer notar su malestar, su ira, y su odio hacía la casa reinante de los Dracul.
El público que observaba la batalla comenzó a ser reprimido, y a base de espadas se les obligó a huir del lugar y despejar la zona, mientras los hombres del príncipe lo subían al carruaje para luego llevarlo rápidamente hacía el Palacio, donde verían sus heridas, el avance de la ponzoña, la gravedad de esta y todo lo que pudiera colocar en riesgo la vida del noble.
El sacerdote Eyenon tenía las puertas abiertas de su iglesia para que entraran todos los fieles que escapaban de los soldados, aunque estos sedientos de sangre comenzaron a matar cruelmente a los que se dirigían hacía ella. Por lo cual el sacerdote y sus monjes, salieron de la iglesia para proteger a la ciudadanía. Debiendo enfrentarse contra los hombres del príncipe, pero no dejarían que aquellos actos quedaran impíos.
- ¡Aquí no entrara su guerra!- gritó molesto Eyenon al ver como los furiosos soldados comenzaban a empujar para entrar a la iglesia y asesinar a todos los que allí se encontraran.
- Esto es claramente un acto de traición contra la corona- dijo furioso el general de aquel grupo, conocido como Dolor, pues disfrutaba haciendo sufrir lentamente a sus victimas–Por lo mismo morirás delante de todos tus fieles, como un ejemplo de lo que sucede al desafiar a la corona de los Dracul-
Eyenon y los suyos, un total de veinte monjes, vestidos todos con largas túnicas blancas, se colocaron en posiciones de combate, era lógico que los soldados tenían su forma de luchar, y sus armas, pero estos hombres más unidos con el mundo espiritual tenían su propia forma, usando solo sus manos.
Mientras, Adamo y Eveline recorrían los enredados callejones, intentando llegar hasta el gran muro, si lograban salir podían escapar de todo lo que les amarraba a aquel lugar, pues había algo en aquellos bosques del exterior que creaba un profundo miedo en los corazones de la noble casa de los Dracul. Y que haría que jamás salieran de su amurallado reino, pues aun no había nada que los hiciera salir.
Habían logrado escapar, esquivar a los soldados, dejar atrás a todos los hombres, y habían llegado hasta la muralla, la puerta se encontraba abierta, y el rastrillo que constituía la entrada, y que se encontraba junto al enorme y largo puente que pasaba sobre el foso de más de veinte kilómetros de largo y otros varios de profundidad, colgaba vacilante y amenazante sobre las cabezas de los prófugos.
Los guardias apostados a ambos lados de la puerta y en sus respectivos torreones, al ver como corrían hacia el muro y luego distinguir a sus compañeros que venían tras ellos, se apresuraron a bajar el rastrillo.
Los dos enamorados apresuraron el paso, corriendo tomados de las manos, habían llegado y no podían perder ahora, Eveline estaba agotada, pero Adamo no tenía ningún problema en arrastrarla aquellos pocos metros que les faltaban, ya estaban bajo el rastrillo, a solo centímetros de estar fuera de todo aquello, pero…
- Te amo- escuchó que decía la mujer, al mirar hacía atrás vio como la pesada mano de unos de los soldados agarraba fuertemente a Eveline
- Eveline- dijo él al notar que la mujer comenzaba a soltarlo
- Vete- dijo ella, luego el rastrillo cayó separándolos, los soldados se agruparon y comenzaron a preparar los arcos para disparar, mientras él veía con dolor como todas las razones que pudiera tener para vivir se iban. Junto con la soledad que lo comenzaba a rodear, pero luego recordó aquella frase, ella le había dicho que lo amaba, debía escapar, pero para volver por ella luego. Caminando de espalda veía como los arcos, unos diez, se tensaban y preparaban para darle muerte
- ¿Algo que decir antes de morir?- preguntó el líder de aquel grupo
- Solo una cosa- dijo él, antes de sonreír – te amo Eveline- luego las flechas volaron y el se lanzó al vació cayendo hacía aquel río que rodeaba la fortaleza.
Las posibilidades de sobrevivir eran nulas, como también lo habían sido las de salir del reino con todos los soldados detrás, como también lo había sido sobrevivir a un combate con el príncipe. Por lo cual Adamo tenía una profunda convicción de que saldría con vida de esta y otras muchas situaciones que se le presentaran, pues estaba en su destino el poder estar con aquella mujer.
Eveline en tanto al ver como su enamorado se lanzaba pensó las peores cosas, imagino que cayera en alguna de las tantas plataformas del acantilado, o también en aquellas criaturas que se cuenta que viven en el fondo del foso, y se alimentan de los cadáveres de los prisioneros que lograban huir de los múltiples calabozos y celdas que se encontraban debajo del muro, en todo su largo y ancho, y cuyas abarrotadas ventanas daban a aquel oscuro y siniestro lugar.
Tal y como lo había pensado en una primera instancia, Adamo sobrevivió a la caída, pero fue empujado por las fuertes corrientes y finalmente lanzado a la playa conformada bajo el enorme acantilado en que se levantaba el reino del hombre, al abrir los ojos vio una silueta que se encontraba junto a él. ¿Eveline? Preguntó mientras recuperaba lentamente la conciencia y la visión, en lugar de la chica se encontró con un anciano de cabellos y barba muy larga. Que reía de manera loca, y contaba algo que el joven al comienzo no pudo comprender. El hombre decía que un dragón, o serpiente marina de gran tamaño había emergido del agua para devorar al recién caído, pero que un extraño haz de luz encandilo a la bestia obligándola a volver nuevamente a las profundidades y salvando la vida de Adamo.
- ¿una luz?- preguntó con fundido el joven, el anciano afirmo con la cabeza
- Una luz inmensa- dijo abriendo los brazos como si dibujaran un enorme sol saliendo en el horizonte –Pero volverá- dijo asustado el hombre – Si queremos sobrevivir deberás acompañarme- Tomando a Adamo de la mano, comenzó a alejarse de la semi playa y lo llevó hasta un grupo de cuevas que tomaban forma bajo el acantilado, Allí el anciano tenía su agujero

Phantom x3Diamante 
- Mensajes: 150
Edad: 16
DragCoins: 213
Re: Fallen Angel Production~Reclutamiento~
estas dentro ñ.ñ
me demore mi tiempo en leer eso xD
me comunicare contigo por MP como lo hize con exel
Animense ^o^
me demore mi tiempo en leer eso xD
me comunicare contigo por MP como lo hize con exel
Animense ^o^
____________

Blog de Recursos y desarrollo Maker DD


Dopelganger- Experto

- Mensajes: 88
DragCoins: 165
Re: Fallen Angel Production~Reclutamiento~
*Actualizacion*
Fallen Angel VX
El diseño del blog ha sido actualizado, tambien algunos miembros estamos organizandonos para comenzar a postear ^^
espero que algun otro se anime
~Bye
Fallen Angel VX
El diseño del blog ha sido actualizado, tambien algunos miembros estamos organizandonos para comenzar a postear ^^
espero que algun otro se anime
~Bye
____________

Blog de Recursos y desarrollo Maker DD


Dopelganger- Experto

- Mensajes: 88
DragCoins: 165
Página 1 de 2. • 1, 2 
Temas similares» DnO no Fansub: Reclutamiento
» Ángel
» Miguel Ángel Rodriguez "El Sevilla"
» Pour a little sugar on it honey} #Little Angel Gallery
» Fallen Angel Production~Reclutamiento~
» Ángel
» Miguel Ángel Rodriguez "El Sevilla"
» Pour a little sugar on it honey} #Little Angel Gallery
» Fallen Angel Production~Reclutamiento~
Página 1 de 2.
Permiso de este foro:
Puedes responder a temas en este foro.








por Dopelganger el Vie Dic 30, 2011 5:28 pm
